AUSBILDUNGSSKALA FÜR PFERDE/ ESCALA DE ENTRENAMIENTO
Wenn wir über viele Jahre ein gesunden Pferd wollen, dann müssen wir uns um sein physisches wie auch emotionales Wohl kümmern.
Si queremos un CABALLO SANO durante muchos años nos tenemos que preocupar de su físico y su mente.
Para entrenar un caballo hace falta entender y respetar la fisionomía del caballo y su manera de aprender. Es decir, nunca se pueden saltar etapas en el adiestramiento, porque a lo largo crea muchos problemas y aunque sólo queríamos acortar el camino de enseñanza un poco, nos va a costar el doble si no se respetan las fases del desarollo locomotor equino y su capacidad de procesar lo aprendido mentalmente. La hierba no crece más rapido cuando tiramos de ella. Asi que, da igual si se trata de un caballo de DOMA, SALTO, COMPLETO, WESTERN, VAQUERO o VOLTEO, lo que llamamos REUNIÓN por ejemplo (tarda minimo 3 más bien 4 o 5 años de entrenamiento sistemático y frecuente y no se puede forzar tirando en la boca o con un bocado más duro y espuelas más largas, aunque esto es lo que la mayoría de la gente intenta a costa del bienestar físico y mental de los caballos.
La REUNIÓN: Cuanto más se flexionen los posteriores más se desplazará el centro de gravedad del caballo hacia atrás. A resultas de lo cual se incrementa la ligereza del tercio anterior. Un caballo reunido da la impresión de moverse cuesta arriba.
Para poder ir reunido en los tres aires, el aparato muscular del caballo tiene que desarollar para poder llevar el peso de su propio cuerpo (su centro de gravedad) y el peso del jiente en sus posteriores algo que el caballo en plena naturaleza sólo hace en muy pocas situaciónes y durante poco tiempo. Esto significa, antes de pedirle al caballo que vaya con reunión hace falta que el caballo pase las otras fases de entrenamiento, para poder llevar el jinete bien equilibrado y sin problemas en sus lomos. Recordad: El caballo no nació para llevar un jinete ..., el tiene que aprender subir el dorso, porque si no, le creamos muchos problemas físicos ... esto sólo se logra con la soltura, porque el caballo tiene que aprender alargar el perfil superior y soltar y subir el dorso. (más sobre este tema en libro: El Dedo en la Llaga del Veterinario Dr.Heuschmann)
"La ESCALA DE ENTRENAMIENTO establece claramente los objetivos ecuestres que se deben alcanzar, independientemente de la disciplina ecuestre que se practique. La escala de entrenemamiento se aplica tanto para el entrenamiento e instrucción sistemáticos de caballos jóvenes como para la estructuración de cada sesión de trabajo del caballo con experiencia."(Origen: Técnicas avanzadas de equitacíon. Picobello Publishing, 2008)
Los seis (siente) puntos de la ESCALA DE ENTRENAMIENTO son:
1. RITMO; 2. SOLTURA; 3.CONTACTO; 4. IMPULSIÓN; 5. RECTITUD; 6. REUNIÓN (y todo se hace con 7. PERMEABILIDAD)
LA ESCALA DE ENTRENAMIENTO
La escala de entrenamiento es la guía más importante para entrenadores, jinetes y jueces.
Es válida para el entrenamiento de caballos jóvenes y caballos más avanzados incluidos los de Gran Premio. Aplicar estos principios clásicos permite alcanzar los principios generales y llegar a la meta de la Doma Clásica. Por añadidura, la escala de entrenamiento es la medida de la calidad de una actuación y el baremo que usan los jueces durante un concurso.
La escala de entrenamiento se divide en tres partes:
1. Desarrollo de la comprensión y confianza, concentrándose en el ritmo, la flexibilidad y el contacto.
2. Desarrollo del poder motriz, centrándose en la flexibilidad, el contacto y aceptación de la embocadura, la impulsión y el equilibrio;
3. Desarrollo del poder de tracción, centrándose en la impulsión, la rectitud y la reunión.
El resultado es un caballo totalmente atento y permeable
La escala de entrenamiento es un programa sistemático de educación física del caballo, un programa gimnástico para desarrollar las aptitudes naturales, físicas y mentales del caballo. Aplicando estos principios, el jinete recibe a cambio un caballo obediente, flexible, cómodo y con una buena base de entrenamiento.
Para un caballo de Doma Clásica, las cualidades detalladas en este programa son esenciales. Este sistemático entrenamiento básico garantiza que el caballo esté en todo momento suficientemente flexible y “permeable”. Ha sido desarrollado a lo largo de los siglos como un método para entrenar armónicamente a los caballos al tiempo que se les mantiene sanos.
Ninguno de los seis estadios de la escala de entrenamiento puede ser aplicado de forma aislada. Se han de aplicar de forma conjunta. El objetivo general del entrenamiento es lograr un caballo “permeable” (Durchlässigkeit = la acción del movimiento pasando a través del caballo; de atrás hacia adelante) que esté dispuesto a obedecer inmediatamente a las ayudas del jinete sin oponer la más mínima resistencia en ninguno de los ejercicios, movimientos y transiciones.
Esto es aplicable a todos los caballos, independientemente del uso que se les de, no sólo para los de Doma Clásica.
1. RITMO
LA REGULARIDAD Y EL TEMPO
El primer peldaño en la escala de entrenamiento que debe establecerse es el ritmo. El ritmo es la regularidad de los tiempos en todos los aires. La regularidad es la secuencia correcta de trancos, y, el tempo es la velocidad del ritmo. (Se ha invertido el orden de estas frases para dar consistencia lógica a la lectura)
Los pasos y trancos en cada variación de un aire deben cubrir distancias iguales y también deben tener la misma duración permaneciendo en un tempo consistente. El ritmo también debe mantenerse a lo largo de las transiciones dentro de un aire, en todas las curvas, también en las esquinas, y en las líneas rectas. Ningún ejercicio puede considerarse bueno si el caballo pierde el ritmo. La pérdida de ritmo es a menudo síntoma de un entrenamiento incorrecto.
A fin de juzgar la corrección del ritmo, el juez debe saber cómo se mueve el caballo en los aires básicos.
EL PASO
Se reconocen los siguientes tipos de paso: el paso medio, el paso reunido, el paso largo y el paso libre. (Existe una descripción más detallada del paso en la sección titulada “El Paso”)
El paso se juzga por la regularidad del ritmo de los cuatro tiempos, la actividad y la diferenciación de la extensión de los trancos en los diferentes tipos de paso. El movimiento debe fluir a través de todo el cuerpo. Es un aire marchado en el que las pisadas del caballo se siguen una a la otra en “cuatro tiempos” a intervalos iguales, bien marcados y mantenidos en todo el trabajo al paso (incluidos los giros sobre los posteriores y medias piruetas).
Las patas del mismo lado deben formar brevemente una “V”. Cuando las batidas del anterior y posterior de un mismo lado se acercan, el paso tiende a convertirse en un movimiento casi lateral. Esta irregularidad que puede llegar a la ambladura es un grave deterioro del aire del paso.
También es un defecto cuando las patas delanteras o las patas traseras muestran trancos desiguales (pisando largo/corto delante o detrás).
El paso es un aire en cuatro tiempos de ocho fases (los números en los círculos indican el tiempo)
EL TROTE
Se reconocen los siguientes tipos de trote: Trote de trabajo, Ampliación de los trancos, Trote medio y Trote largo (En la sección titulada “El trote” se da una descripción más detallada)
El trote es un aire en “dos tiempos” por bípedos diagonales alternos (anterior izquierdo y posterior derecho, y viceversa), separados por un tiempo de suspensión.
La calidad del trote se juzga por la impresión general, es decir: la regularidad y elasticidad de los trancos, la cadencia y la impulsión tanto en el trote reunido como en los alargamientos. Esta calidad nace de un dorso flexible y un correcto remetimiento de posteriores, y de la capacidad para mantener el mismo ritmo y equilibrio natural en todas las variaciones del trote y en sus transiciones.
En el trote reunido, los posteriores del caballo deben llegar a la huella de los anteriores. En el trote de trabajo, en el medio y en el largo los posteriores deben sobrepasar la huella proporcionalmente. Cuanto más se deban alargar los trancos, tanto más ha de apreciarse la elongación del cuerpo del caballo.
El movimiento del dorso del caballo siempre ha de ser flexible y basculante.
El trote es un aire en dos tiempos con cuatro fases (los números que aparecen en un círculo indican el tiempo)
EL GALOPE
Se reconocen los siguientes tipos de galope: Galope de trabajo, alargamiento de los trancos, Galope reunido, Galope medio y Galope largo. (Consultar la sección titulada “El Galope” para una descripción más detallada)
El galope es un aire a tres tiempos, seguidos por un momento de suspensión en el que las cuatro extremidades están en el aire antes de iniciar el tranco siguiente.
La calidad del galope se juzga por la impresión general, la regularidad y ligereza del aire a tres tiempos, que se generan por la aceptación de la embocadura con una nuca flexible y el remetimiento del tercio posterior mediante una acción activa de corvejones. La capacidad de mantener el mismo ritmo y equilibrio natural, incluso durante las transiciones al galope, es importante
Siempre se ha de apreciar una tendencia ascendente y la amplitud de los trancos cubriendo el mayor terreno posible ha de ser patente en los alargamientos.
El caballo siempre debe permanecer recto pudiendo llevar la nuca ligeramente flexionada hacia el lado interior.
El galope es un aire a tres tiempos compuesto de seis fases (los números dentro de los círculos indican el tiempo)
2. FLEXIBILIDAD(SOLTURA)
ELASTICIDAD Y AUSENCIA DE ANSIEDAD
La flexibilidad, junto con el ritmo, es un objetivo esencial de la fase preliminar de entrenamiento. Incluso manteniendo el ritmo, el movimiento no puede considerarse correcto a no ser que el caballo esté trabajando a través del dorso y sus músculos estén libres de toda tensión.
La flexibilidad es el tema recurrente a lo largo de todo el entrenamiento. No debe dejarse nunca de lado sino más bien al contrario, debe ser comprobada y reforzada regularmente.
Únicamente si el caballo se encuentra libre, física y mentalmente, de toda tensión o contracción, podrá trabajar con flexibilidad y sacar el máximo rendimiento de si mismo.
Las articulaciones del caballo deben flexionarse y extenderse de forma uniforme en ambos lados del cuerpo y con cada tranco o zancada. El caballo debe dar la impresión de estar totalmente entregado, en cuerpo y mente, al trabajo.
La falta de flexibilidad puede manifestarse de muchas maneras, Ej.: rigidez del dorso, cola severamente agitada, fallos de ritmo, falta de actividad de los posteriores, falta de rectitud, una boca tensa y seca.
Indicadores de flexibilidad son:
Una expresión alegre y vivaz – ausencia de ansiedad
La elasticidad de los trancos – la habilidad de estirar y contraer la musculatura suave y fluidamente.
Una boca tranquila que tasca la embocadura suavemente y un contacto elástico.
Un dorso móvil; con la cola relajada.
Respiración suave y rítmica, que demuestra que el caballo está relajado, física y mentalmente.
La mejor confirmación y prueba de flexibilidad es visible en el momento en que se le dan las riendas: el caballo alarga la línea superior, estirando el cuello hacia abajo y hacia la embocadura sin perder nunca ni el ritmo ni el equilibrio.
3. CONTACTO ACEPTACION DE LA EMBOCADURA Y DE LAS AYUDAS / PRESTANCIA
El contacto es la suave y constante conexión entre la mano del jinete y la boca del caballo. A consecuencia de las ayudas del jinete el caballo avanza rítmicamente “buscando” el contacto con la mano del jinete, o lo que es lo mismo, debe “entrar en el contacto”. “El caballo busca el contacto y el jinete proporciona el contacto”
Un contacto correcto y permanente permite al caballo equilibrarse bajo el jinete con un buen ritmo a todos los aires. La nuca siempre debe ser el punto más elevado del cuello, excepto cuando el caballo es montado hacia delante/hacia abajo con riendas largas.
El contacto debe resultar de la energía que nace de la actividad de los posteriores irradiándose a lo largo de un dorso móvil hasta llegar a la embocadura. Es totalmente erróneo tratar de lograr el contacto tirando de las manos. Esta manera de montar siempre interrumpirá el flujo de energía que emana desde atrás. El caballo debe entrar confiadamente en el contacto como respuesta a las ayudas del jinete.
Indicadores de un buen contacto son:
El caballo busca la embocadura mediante una nuca recta y flexible.
El caballo acepta un contacto elástico con la boca tranquila, tascando suavemente la embocadura. La lengua no es visible.
La nuca es el punto más elevado.
La línea de la nariz está delante de la vertical, salvo en los ejercicios muy reunidos en los que estará plenamente en la vertical.
En aires medios y largos debe ser visible la elongación del cuerpo.
Los jueces siempre deberán diferenciar entre:
Nariz detrás de la vertical: por el uso demasiado pesado de las manos. Esto puede ser debido a un error puntual a la hora de aplicar las ayudas o bien un síntoma de un entrenamiento incorrecto, extendido en el tiempo.
Detrás de la embocadura, pérdida de contacto: el caballo no acepta la embocadura. A menudo esto se asocia a la flexión de las vértebras a nivel más bajo del cuello en lugar de producirse (la flexión) a nivel de la nuca.
Arqueamiento del cuello (encapotamiento). El jinete intenta establecer contacto tirando de sus manos hacia atrás. El punto más elevado deja de ser la nuca para pasar a ser un punto inferior del cuello, normalmente situado entre las vértebras segunda y tercera.
Apoyarse en la embocadura (colgarse): Dado que el caballo no está trabajando lo suficiente desde atrás, busca el apoyo de las manos del jinete, usándolas como “quinta pata”
Contra la mano, por encima de la embocadura: La nariz del caballo se encuentra muy por delante de la vertical. El caballo no flexiona la nuca y usa los músculos de la parte inferior delantera del cuello para resistirse a la mano, al mismo tiempo que tensa e invierte el dorso.
Cuando se juzga si un caballo acepta el contacto o “está en la mano”, no basta con mirar la cabeza y el cuello. Los jueces deben fijarse en todo el cuerpo del caballo, su posición, su postura y, muy particularmente, la forma en que se mueve.
Para problemas relacionados con la lengua, véase el apartado de Sumisión bajo “Notas de Conjunto”
4. IMPULSION Aumento de energía desde el tercio posterior
La impulsión es la transmisión controlada de energía propulsora originada por el tercio posterior produciendo un movimiento atlético del caballo entregado. Su última expresión sólo se aprecia en el dorso suave y móvil del caballo, guiado por la mano del jinete mediante un suave contacto.
La impulsión no debe confundirse con “acción”, que se refiere a la habilidad inherente del caballo de dar trancos de trote expresivos y cubriendo terreno. Si el caballo trabaja con impulsión el momento de suspensión será más pronunciado. No obstante, no debe ser exagerado porque esto se asocia con los trancos incorrectos que resultan de la tensión, un dorso rígido y resistencia.
El criterio fundamental de la impulsión es el tiempo que el caballo permanece en el aire más que el que está en tierra. Por ello, la impulsión sólo es visible en aquellos aires en los que hay un periodo de suspensión. En consecuencia, sólo se da en el trote, el piafé y el passage. No puede haber impulsión en el paso porque no hay momento de suspensión; es por ello por lo que en el paso hablamos de actividad.
La impulsión es el deseo de avanzar resultante de la energía y el poder tractor que se produce en el tercio posterior y llega a las riendas vía un dorso flexible y móvil. La impulsión permite al caballo moverse de forma poderosa y atlética, mostrando movimientos elásticos y expresivos.
La impulsión es de buena calidad si los corvejones se adelantan y suben enérgicamente justo después de que los cascos se eleven del suelo, y no cuando sólo se elevan o se quedan atrás. El movimiento es absorbido por los músculos dorsales, que permiten que el jinete se siente de forma suave y acompañe el movimiento.
La impulsión es una cuestión de entrenamiento. El jinete usa el aire natural del caballo y le añade soltura, empuje y flexibilidad.
Si el caballo es empujado tanto que precipita sus trancos, el momento de suspensión se acorta porque los cascos vuelven antes a tierra. En este caso, también si se mantiene la regularidad, el tempo es demasiado rápido afectando a la impulsión. La velocidad en sí misma no tiene mucho que ver con la impulsión; la velocidad normalmente causa el aplanamiento de los aires (falta de elevación).
El deseo deavanzar, con unos posteriores que empujan activamente, pasando claramente la huella en los alargamientos, es fundamental. El caballo cubre más terreno en el trote medio, el trote largo y en el galope, con los posteriores pasando a través y hacia delante en el momento de la suspensión.
El desarrollo y mejora de la impulsión es imprescindible. Es importante para el desarrollo de la fuerza motora y tractora del tercio posterior. Es también un requisito previo para lograr la rectitud y la reunión.
5. RECTITUD IDÉNTICA INCURVACIÓN A AMBAS MANOS
El desarrollo de la impulsión y de la rectitud son esenciales para preparar el caballo para la reunión y para hacerle más flexible y fluido.
Enderezar al caballo es una labor interminable dado que todo caballo tiene algún grado de torsión natural.
El caballo está recto cuando sus anteriores están alineados con los posteriores, es decir, cuando el eje longitudinal está alineado con el trazado, recto o curvo, por el que se desplace.
Enderezar un caballo también significa que el caballo debe poder ser incurvado y flexionado a ambas manos indistintamente.
Las razones principales para enderezar un caballo son:
Para contribuir a que permanezca sano mediante la distribución equitativa del peso a ambos lados.
Para preparar el caballo para la reunión. Sólo un caballo que esté recto podrá empujar y reunirse de forma efectiva, usando ambos posteriores igualmente y manteniendo un contacto equilibrado en ambas riendas. Sólo un caballo que esté recto estará igual de flexible y descontraido a ambas manos.
Si el caballo está recto, los posteriores empujan hacia el centro de gravedad.
6. REUNIÓN REMETIMIENTO Y EQUILIBRIO
Los objetivos de la reunión son:
Desarrollar y mejorar el equilibrio del caballo, que se ha visto más o menos desplazado por el peso del jinete.
Desarrollar y mejorar la capacidad del caballo para bajar la grupa y remeter los posteriores en provecho de la ligereza y movilidad del tercio anterior.
Mejorar la soltura y prestancia del caballo haciendo así más agradable su monta.
La reunión se desarrolla sobre todo mediante el uso de medias paradas y trabajando movimientos laterales: espalda adentro, travers, renvers y apoyos.
La reunión se consigue y se mejora gracias al remetimiento de los posteriores que, con articulaciones ágiles y flexibles, avanzan bajo la masa del caballo por el uso del asiento y de las piernas y una mano que retiene.
No obstante, los posteriores no deben remeterse tanto bajo la masa que acorten demasiado la base portante del caballo, pues esto impediría el movimiento. En este caso
la línea superior se alarga y se eleva en relación a la inferior, la estabilidad se vería comprometida y el caballo tendría dificultad en encontrar un equilibrio armónico y correcto.
De otro lado, el caballo con una base demasiado larga, que no quiere o puede remeter los posteriores bajo la masa, nunca llegará a lograr un grado de reunión aceptable, caracterizado por “la soltura y prestancia” y por una impulsión vivaz que proviene de la actividad del tercio posterior.
La posición de la cabeza y el cuello de un caballo en los aires reunidos dependen, naturalmente, del nivel de entrenamiento y, en cierta medida, también de su conformación. Se caracteriza por un cuello que se eleva armonioso desde la cruz hasta la nuca, punto culminante, con la nariz ligeramente por delante de la vertical. Cuando el jinete aplica las ayudas para obtener un efecto momentáneo y transitorio de reunión, la cabeza puede estar más o menos en la vertical. El arco del cuello está directamente relacionado con el grado de reunión.
REUNIÓN CORRECTA
Cuanto más se flexionen los posteriores más se desplazará el centro de gravedad del caballo hacia atrás. A resultas de lo cual se incrementa la ligereza del tercio anterior.
Mediante el sistemático desarrollo de la reunión, mejorará la calidad de los aires naturales. Mediante el aumento del remetimiento de los posteriores y la ligereza de las espaldas los aires parecerán más ligeros y libres. Mediante el desarrollo de la impulsión, mostrarán más cadencia. Sólo mediante el verdadero desarrollo de la reunión es como se puede llegar a realizar correctamente alargamientos espectaculares.
Un caballo reunido da la impresión de moverse cuesta arriba.
Los trancos y zancadas se acortan pero la actividad/impulsión se mantiene haciendo que los movimientos parezcan más cadenciados.
“De la reunión llevas la energía a los alargamientos; de los alargamientosllevas la impulsión a la reunión”
El grado de reunión requerido para las reprises de cada nivel es aquel que permite al caballo realizar los movimientos de forma fácil y fluida. Por ello, la falta de reunión resulta en una pérdida de sumisión porque el caballo no es capaz de realizar los movimientos con facilidad y fluidez.
El objetivo último de la Escala de Entrenamiento
El estar “descontraido” dejando que las ayudas fluyan significa que el caballo está preparado para aceptar las ayudas del jinete de forma obediente y sin tensión; Debe responder a las ayudas sin reticencias, avanzando los posteriores y generando una fuerza motriz activa. Al mismo tiempo debe permitir que las ayudas de las riendas “fluyan” desde la boca, pasando por la nuca, cuello y dorso hasta los posteriores, sin que se vean bloqueadas por tensión en ningún punto.
El caballo está descontraido cuando está flexible a lo largo de todos los ejercicios, responde a las ayudas del jinete, acepta las medias paradas y las transiciones sin dudar o resistirse y reacciona a la más ligera de las ayudas del jinete.
La descontracción permite mantener el ritmo de forma consistente en los tres aires y en todas las transiciones.
Sólo si el caballo se mueve de forma flexible puede la energía de los posteriores pasar a través de su cuerpo. Sin flexibilidad las ayudas de retención no pueden actuar, a través de la boca, nuca, cuello y dorso sobre los posteriores.
Cualquier tipo de problemas de contacto, que cause descompensación o rigidez en la conexión entre la mano del jinete y la boca del caballo, interferirá con la capacidad del caballo para permitir que las ayudas fluyan a través de su cuerpo.
Hasta que no se logre la total rectitud del caballo éste no podrá aceptar las medias paradas de igual forma a ambas manos ni podrá buscar la embocadura de forma tan positiva en respuesta a las ayudas del jinete, sin permitir que sus posteriores se desplacen a los lados. La rectitud es, por su parte, absolutamente esencial para la reunión y, en consecuencia, también para la postura correcta de la cabeza y del cuello.
Si el caballo responde adecuadamente a los ejercicios reunidos avanzando igualmente con ambos posteriores en dirección al centro de gravedad, cargando más peso sobre su tercio posterior, indicará que se ha logrado un alto grado de descontracción (permeabilidad - Durchlässigkeit)
Todos los puntos de la escala de entrenamiento son parte de las notas de conjunto de las reprises habituales. Por ello, los jueces siempre deberán comprobar los elementos de la escala de entrenamiento antes de otorgar las notas de conjunto.
Qrigen: Traducción del FEI-Dressage Handbook. PDF (p.3-14). (http://www.rfhe.com/wp-content/uploads/2012/09/Traduccion-del-FEI-Dressage-handbook.pdf)